¿Qué ha pasado en Australia?

Hasta el momento, los incendios en Australia han dejado al menos 20 víctimas y más de 1,500 viviendas han sido destruidas. Te explicamos todo lo que ha sucedido al detalle.

Australia necesita mucha agua y toda la solidaridad posible. El viernes 10 de enero, las autoridades instaron a casi un cuarto de millón de personas a evacuar sus hogares y se anunciaron medidas militares, ya que las próximas horas podrían ser "muy, muy desafiantes", a pesar de que se espera que caiga alguna lluvia.

La semana del 13 de enero, como se había pronosticado, hubo lluvias en partes de las costas central y septentrional de Australia, lo mismo que en la mayor parte de Nueva Gales del Sur. 

El jueves 16 de enero cayeron lluvias, que ayudaron a despejar el humo que llegaba hasta Melbourne. Sin embargo, lo que parece ser una bendición, podría concluir en una nueva tragedia.

Según las autoridades locales, las tormentas intensas que están cayendo, podrían derivar en inundaciones y los rayos, de las tormentas eléctricas, prender nuevos fuegos. "Esperamos tiempo inestable en los próximos cuatro o cinco días", ha explicado un meteorólogo de la agencia meteorológica nacional en la radio pública, explica el diario español El Pais.

"Las precipitaciones serán útiles en ciertas zonas, mientras que en otras pueden registrarse apenas uno o dos milímetros —cada milímetro equivale a un litro por metro cuadrado—. La lluvia no siempre es una buena noticia, especialmente si es torrencial. Lo que realmente se necesita es una lluvia constante, que empape el terreno", señaló el meteorólogo.

De hecho, los expertos recalcaron que las precipitaciones de estos días son apenas un alivio temporal, pues se prevé de nuevo calor en las próximas semanas. 

Para el 5 de enero, según las autoridades locales, al menos 20 personas habían fallecido, pero según el informe de la agencia de noticias, ya son 27.

Al principio de enero, más de 1,500 viviendas habían sido destruidas y millones de hectáreas fueron arrasadas por el fuego que comenzó en septiembre de 2019 y, lo peor es que no hay una solución sencilla para el problema.

Una ligera lluvia que cayó sobre varias zonas de Australia la primera semana de enero fue una buena noticia, debido a la sequía que facilitaba la expansión de las llamas; sin embargo, esa agua no ayuda a apagar los incendios, explicaron las autoridades a Reuters.

"Ciertamente es un respiro bienvenido, es un alivio psicológico, nada más", dijo el comisionado del Servicio de Bomberos Rurales del estado de Nueva Gales del Sur (NSW), Shane Fitzsimmons, en una declaración recogida por la agencia de noticias. "Pero desafortunadamente no está apagando los incendios".

Decenas de miles de hogares en los estados de Nueva Gales del Sur y Victoria quedaron sin electricidad el domingo 6 de enero, reportó la agencia de noticias. Por esta razón, las autoridades policiales y militares han evacuado a miles de personas que quedaron atrapadas durante días en las ciudades costeras.

La situación es tan grave que el humo ya llegó a Sudamérica y es notorio en Argentina y Chile. Según el sitio de noticias DW Español, "una nube que está a 6,000 metros de altura cubre el cielo de Chile y Argentina. Los incendios forestales australianos ya han destruido una superficie similar a la de Panamá".

BBC también confirmó la noticia. "Expertos confirmaron que el humo provocado por los grandes incendios registrados en Australia llegó a alcanzar partes de Argentina, Uruguay y Chile, especialmente en la zona central del país. Y eso no es todo: según la Organización Meteorológica Mundial, el humo podría dar la vuelta al mundo en las condiciones actuales".

¿Cómo empezaron los incendios?

No hay una causa específica, pero Australia los incendios forestales son comunes en Australia. En septiembre de 2019 se notificaron los primeros incendios, lo que agrava el problema porque la temporada de incendios forestales comienza en enero. Según informa la BBC, un fenómeno conocido como dipolo del Océano Índico (o "Niño indio"), contribuyó a que el período de calor y sequía se extendiera y fuera más extremo. 

En 2019, Australia estableció dos veces un nuevo récord de temperatura. El 17 de diciembre se alcanzó un máximo promedio de 40.9 grados centígrados, y al día siguiente 41.9 grados centígrados. Al mismo tiempo, se cree que algunos incendios comenzaron de forma deliberada.

El riesgo de incendios forestales para la temporada de 2019 era bien conocido por los jefes de bomberos australianos, que habían tratado de reunirse con Scott Morrison, el primer ministro australiano, desde abril, preocupados por la posibilidad de una crisis, pero no fueron escuchados.

Las zonas más afectadas

Los incendios se concentraron en la  costa este y sur, que es donde vive la mayoría de la gente. Estas zonas incluyen áreas alrededor de Sídney y Adelaida.

En Nueva Gales del Sur y Victoria, los estados más poblados del país, la gente trató de escapar del incendio y las carreteras se obstruyeron por las filas de automóviles. En las principales ciudades, como Sydney y Melbourne, un humo denso descendió sobre las áreas metropolitanas ocupadas como una manta. Algunas regiones del país registraron mediciones de la calidad del aire 20 veces por encima del nivel peligroso y continúan experimentando bruma asfixiante.

La agencia de noticias AP informó que "barcos de la Armada sacaron a cientos de personas varadas en playas y las autoridades pidieron el viernes (3 de enero) a miles más que se marchen antes de una nueva jornada con altas temperaturas y fuertes vientos que se espera que agrave los ya devastadores incendios que queman Australia".

Según AP, en el estado de Victoria (cuya capital es Melbourne), se declaró una situación de desastre en gran parte de la zona oriental, lo que permitió al gobierno ordenar la evacuación de una zona con hasta 140,000 residentes estables y decenas de miles de turistas.

"Las llamas devoraron al menos 448 viviendas en la costa de Sur de Nueva Gales del Sur y docenas más en Victoria. En el mismo periodo, se registraron 10 decesos en estas regiones, y en Victoria las autoridades reportaron la desaparición de 28 personas. Los incendios también afectan a Australia Occidental, Australia Sur y Tasmania", resumió AP.

Los fuegos han arrasado casi 6 millones de hectáreas, detallaron las autoridades y las agencias internacionales de noticias. Eso es casi siete veces la cantidad de área quemada en la Amazonia, en 2019 y aproximadamente tres veces la zona quemada en los incendios forestales de California en 2018. Para que se tenga una idea, una hectárea tiene aproximadamente el tamaño de un campo deportivo.

Los animales son las principales víctimas

La agencia de noticias AFP informó el 14 de enero que los koalas podrían ingresar por primera vez a la lista de animales en peligro de extinción, debido a estos incendios.

Steven Selwood, líder del equipo de Manejo de Emergencias Veterinarias del sur de Australia, dijo que alrededor de 46,000 koalas estaban en la isla antes de los incendios forestales de este año. Se calcula que quedan apenas 9,000, cifra que tilda de "bastante devastadora". "Los incendios aquí fueron particularmente feroces y rápidos, por lo que estamos viendo mucha menos vida salvaje herida que en otros incendios", explicó a la AFP.

La ministra de Medio Ambiente de Australia, Sussan Ley, le dijo a la AFP que la población de koalas había sufrido un "golpe extraordinario" como resultado de los incendios forestales y sugirió que podrían ser catalogados como "en peligro" por primera vez.

Kangaroo Island es el único lugar en Australia donde la población está completamente libre de clamidia, una infección de transmisión sexual que también se encuentra en humanos y que es fatal para los koalas. Eso los ha convertido en una "población de seguros" clave para el futuro de la especie, y aún más crucial ahora que un gran número ha muerto en incendios forestales en el continente australiano.

Según un reporte de The Guardian publicado el lunes 13 de enero, mas de mil millones de animales habían muerto en todo el país, una cifra que excluye peces, ranas, murciélagos e insectos. Tal cifra se basa en las estimaciones de Chris Dickman, reconocido ecologista.

Ese mismo día, el gobierno australiano anunció US$50 millones para ayudar a rescatar y proteger la vida silvestre afectada por la crisis y los grupos que cuidan el medio ambiente publicaron una lista de especies de fauna por las que tienen preocupaciones inmediatas. "Pero la lista está lejos de ser exhaustiva y no habrá una imagen clara del alcance del impacto en la vida vegetal y animal hasta que los expertos puedan acceder a hábitats devastados por el fuego y realizar evaluaciones", según el reporte de The Guardian.

Las especies más afectadas, hasta el momento, son: cacatúa negra brillante (subespecie de la Isla Canguro), el kangaroo Island dunnart, koala, ratón del río Hastings, mielero regente, skink de las Montañas Azules, wallaby de roca con cola de cepillo, rana corroboree del sur, loro de tierra occidental y el cerdo oriental.

El 12 de enero, el gobierno de Nueva Gales del Sur lanzó la Operation Rock Wallaby para salvar wallabies de roca con cola de cepillo en peligro de extinción que sobrevivieron a los incendios, pero que se encuentran en tierras quemadas sin comida. Bajo esta supervisión, se han arrojado más de 2 toneladas de zanahorias y batatas en zonas donde se encuentra una docena de colonias de wallaby.

"Los wallabies ya estaban bajo estrés por la actual sequía, lo que dificultaba su supervivencia sin ayuda", dijo el ministro de medio ambiente de Nueva Gales del Sur, Matt Kean, en un comunicado el domingo. Además tuiteó una foto de zanahorias en el aire durante el fin de semana.

Al principio de los incendios, medios australianos, como News, aseguraron que 500 millones de animales han muertos, entre ellos, 8,000 koalas, pero obviamente esa cifra ha aumentado. También canguros, wombats y demonios de Tasmania fueron víctimas de los incendios. La cifra fue avalada por los investigadores de la Universidad de Sidney.

La agencia EFE publicó una infografía sobre la fauna afectada. Según esta agencia de noticias, "1,000 millones de animales murieron durante los incendios" y muchas especies están en peligro de extinción. 

Si bien las cifras nunca serán exactas, el 8 de enero, el ecologista de la Universidad de Sydney, Chris Dickman, dijo que más de mil millones de animales han muerto en todo el país. De esos, 800 millones han muerto en el estado más afectado de Nueva Gales del Sur.

Las primeras estimaciones incluyeron solo mamíferos, aves y reptiles. No obstante, Dickman señala que una vez que se agregan las poblaciones de insectos, murciélagos y ranas, la cuenta es peor. 

El Fondo Mundial para la Naturaleza, o WWF (conocido en los Estados Unidos y Canadá como el Fondo Mundial para la Naturaleza), utilizó las estimaciones de Dickman para crear sus propios cálculos y la conclusión es aterradora: los incendios mataron directa o indirectamente 1,250 millones de animales. 

Pero un informe reciente en The New York Times señala que algunos números son "dudosos". Hay un acceso naturalmente limitado a las áreas quemadas, y el número de muertos se obtiene no contando animales individuales, sino a través de las matemáticas: multiplicando el número de animales que se espera que habiten en un área determinada por la superficie total quemada.

Zoos Victoria, organización que ayuda a la fauna silvestre en Australia, proporcionó una guía práctica sobre cómo ayudar y la puedes ver a continuación.

¿Tiene que ver el cambio climático?

The Climate Council, una organización climática independiente financiada por la comunidad, sugiere que las condiciones de incendios forestales ahora son más peligrosas que en el pasado, con temporadas de incendios forestales más largas, sequías, combustibles y suelos más secos y un calor récord. El vínculo entre los incendios forestales y el cambio climático es un tema controversial, con muchas opiniones encontradas, pero los expertos coinciden en que el cambio climático explica la naturaleza sin precedentes de la crisis actual.

En particular, Australia experimentó su año más caluroso registrado en 2019, subiendo 1.5 grados Celsius que el promedio, según un informe de la Oficina de Meteorología. El aumento de las temperaturas incrementa el riesgo de incendios forestales y, en noviembre de 2019, Sydney experimentó por primera vez un incendio catastrófico. 

También existe un ciclo de retroalimentación que ocurre cuando grandes extensiones de tierra están en llamas, un hecho que el mundo vio durante los incendios de la Amazonía, en 2019. Los incendios forestales liberan dióxido de carbono, un gas de efecto invernadero, a la atmósfera. 

El gas, que constituye solo un pequeño porcentaje del total de gases en la atmósfera, es excepcionalmente bueno para atrapar el calor. En solo tres meses, se estima que los incendios de Australia liberaron 350 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono. Los expertos advierten que se necesitará un siglo o más para absorber el dióxido de carbono liberado.

¿Cómo podemos ayudar?

Muchas instituciones públicas y privadas están trabajando para contribuir de alguna manera con lo que está sucediendo en Australia, estas son algunas:

Bomberos

Esfuerzos de ayuda y apoyo

  • Centros y programas de recuperación para las comunidades afectadas.
  • Se creó una página GoFundMe como un fondo de ayuda para las comunidades de las Primeras Naciones para ofrecer "apoyo directo culturalmente sensible y específico a algunas de esas comunidades con costos críticos para cubrir los gastos". 
  • The Victorian Bushfire Appeal es donde el primer ministro estatal, Daniel Andrews, sugiere donar. Esta organización dirige el dinero a las comunidades necesitadas, entregándolas directamente a los afectados por los incendios. 
  • La Cruz Roja en Australia está haciendo una colecta para ayudar a la evacuación y a los albergues.
  • El Ejército de Salvación (organización con intereses religiosos) está trabajando en darle comida a las personas afectadas y a los voluntarios que buscan apagar el fuego.

    Para animales

    Fuente: 

    https://www.cnet.com/es/noticias/australia-incendios-causas-consecuencias-koalas/