Piensas que limpias tu casa, pero te contaminas y contaminas al planeta

Si no sabías, los productos comerciales de limpieza para el hogar contienen sustancias nocivas para tu salud y el medio ambiente.

 

A diferencia de los cosméticos, la ley no obliga a etiquetar un producto de limpieza con la lista completa de ingredientes que contiene. Sólo obliga a indicar la presencia de determinadas sustancias si su concentración es superior al 0.2% y a indicar obligatoriamente la presencia de enzimas, desinfectantes, blanqueadores, conservadores y perfumes, destacando las fragancias alergénicas. Algunas de las sustancias más peligrosas no están directamente en los ingredientes sino que se originan durante su uso al reaccionar con otras sustancias presentes en la zona donde se aplican.

Según un análisis de productos llevados a cabo por el Environmental Working Group (EWG) en 2012, concluyeron que más del 50% de los productos de limpieza que se usan en el hogar contienen ingredientes que dañan los pulmones y el sistema respiratorio. En algunos podemos encontrar componentes cancerígenos como el formaldehído o el cloroformo, o compuestos que causan ceguera, asma y otras enfermedades graves.

En nuestras casas se pueden encontrar hasta 62 sustancias químicas tóxicas que se han relacionado con enfermedades como el asma, el cáncer, trastornos reproductivos e infertilidad, trastornos hormonales, enfermedades neurotóxicas o malestares inespecíficos, además de dañar los frágiles ecosistemas de la naturaleza.

Los niños son los más perjudicados por esta plaga invisible y poco conocida por quienes suelen hacer la limpieza en casa. Los investigadores médicos han hallado una clara asociación entre asma infantil y uso frecuente de lejía, desinfectantes y ambientadores.

Conoce cuáles son los tóxicos presentes en productos de limpieza y cómo podrían afectar la salud. Te ayudaremos a identificar aquellas sustancias tóxicas que debes evitar en tus productos, para que sepas cuáles no son biodegradables y cuáles son tóxicos para ti y para el planeta.

1. Multiusos, jabón para la ropa y lavavajillas

La mayoría de estos productos de limpieza contienen alcohol, propilenglicol y tripolifosfato de sodio. El alcohol puede causar náuseas y vómitos si se ingiere; el propilenglicol es irritante y puede causar daños en el sistema inmunológico; y el tripolifosfato de sodio irrita la piel y puede ocasionar ceguera en contacto directo con la piel y los ojos. 

2. Aromatizante

La fragancia o el perfume de los limpiasuelos y otros detergentes del hogar puede causar asma, náuseas, irritaciones cutáneas, cambios de humor repentinos, depresión y pérdida de memoria. Los culpables son los ftalatos, contaminantes orgánicos persistentes y sumamente perjudiciales para el medio ambiente.

3. Limpiador para el baño y el inodoro

Suele contener cloro, un elemento químico que irrita la piel, los ojos y los pulmones. Además suele llevar paradiclorobenceno, que puede dañar los ojos, la nariz y el sistema nervioso. Y en los que son desinfectantes suele haber fenol, un componente muy perjudicial si se ingiere ya que es potencialmente cancerígeno.

4. Limpiador de vidrios

La mayoría de estos productos están hechos a base de amoníaco, un compuesto que en grandes concentraciones puede irritar los ojos, la garganta y las vías respiratorias, así como inflamar los pulmones y destruir la mucosa gástrica, además de lesiones en la epidermis.

5. Blanqueador de ropa

Uno de sus componentes, el hipoclorito de sodio, es especialmente nocivo. Ingerido en grandes cantidades ocasiona delirio, baja presión sanguínea y daños graves en el esófago y el estómago. Nunca debe mezclarse con amoníaco ya que produce una reacción química que emana gas tóxico.

6. Desengrasante

Suelen llevar disolventes butilo tóxicos, que pueden dañar al hígado, los riñones y el sistema central nervioso. También los suelen llevar los multiusos y los limpiacristales.

7. Abrillantador para los muebles

Suelen contener formaldehído, un compuesto que la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer clasifica como “carcinógeno confirmado para humanos”.

 

 

¿Cuáles son los ingredientes más peligrosos que debes conocer para así poder evitar?

A continuación te explicaremos los químicos o tóxicos que te platicamos anteriormente para que sepas el daño que hacen.

1. Los Ftalatos

Se usan en productos con "fragancia" y "perfume" sintéticos como limpiadores multiusos, limpiasuelos, ambientadores o jabón lavavajillas, e incluso papel higiénico. Pero, cuidado, también en muchos productos de higiene personal. Debido a las leyes de propiedad, las empresas no tienen que revelar lo que hay en sus olores, por lo que no encontrarás ftalatos en una etiqueta, pero si dice "perfume o aroma artificial", hay una buena probabilidad de que contenga ftalatos. Son conocidos como disruptores endocrinos, por lo que reducen los espermatozoides en los hombres y puede provocar diversas afecciones en las mujeres, causan asma, migrañas y muchos otros problemas.

2. El percloroetileno o PERC

El percloroetileno (tetracloroetileno, PCE o PERC) se halla en soluciones para limpieza en seco, quitamanchas y limpiadores de alfombras y tapicería, limpiadores de madera, de zapatos, etc. Es una neurotoxina y un "posible carcinógeno". Produce mareos, irritaciones oculares y respiratorias graves, o pérdida de coordinación. La vía de exposición es a menudo por inhalación: ese olor delator de la ropa que vuelve de la tintorería o los vapores que permanecen tras la limpieza de las alfombras.

3. El triclosán

Se encuentra en la mayoría de detergentes, lavavajillas líquidos y jabones etiquetados como "antibacterianos". El triclosán es un agente antibacteriano agresivo que puede promover el crecimiento de bacterias resistentes a los fármacos y combatir a las que son favorables y necesarias para nuestra existencia. Además se concentra en ríos y arroyos y resulta perjudicial para el medio ambiente acuático. Además, es un probable cancerígeno. Su uso en jabones se ha prohibido ya en EE.UU.

4. Los amonios cuaternarios

Están presentes en suavizantes de ropa y la mayoría de los limpiadores y desinfectantes que incluyen la etiqueta "antibacteriano". Al ser otro tipo de antimicrobianos plantean el mismo problema que el triclosán, ayudando a las bacterias a resistir a los antibióticos. Son también irritantes de la piel por lo que pueden producir dermatitis y se sospecha que es una de las causas de ciertos problemas respiratorios.

5. 2-Butoxietanol

Este poderoso elemento es un disolvente que puede ser peligroso para los glóbulos rojos. Lo encuentras en productos de limpieza para la cocina, limpiavidrios y en los desinfectantes multiuso. Puede causar dolores de garganta y otros padecimientos pulmonares. En dosis demasiado altas, puede generar incluso daños hepáticos.

6. El hipoclorito de sodio

Puede sonarte conocido, dado que es uno de los componentes principales de la lejía o lavandina. También está presente en blanqueadores y purificadores, como el cloro de las piscinas. El contacto con este químico puede ocasionar irritación, ardor y enrojecimiento de la piel o los ojos, tos, sensación de náuseas, dolor en la boca o en la garganta. En casos más graves, los síntomas pueden ser dolor torácico, presión arterial baja, vómitos y hasta delirio. Por otro lado, nunca debe combinarse con amoníaco, ya que genera gases tóxicos que pueden ser sumamente nocivos para las vías respiratorias.

7. El amoníaco

Se encuentra en agentes limpiadores para baños, para joyería y en los limpiacristales. El amoníaco es un poderoso estimulante que afecta a los asmáticos y a personas con problemas pulmonares y respiratorios y pude ayudar a que se desarrolle bronquitis crónica. Mezclado con lejía produce un gas venenoso.

8. El cloro

Se encuentra en: lejías, polvos abrasivos, limpiadores de inodoros, removedores de moho, agua del grifo. La la exposición a este peligroso elemento es constante y puede provocar problemas de salud crónicos (respiratorios, renales, digestivos, etc.), además de ser un disruptor grave de la tiroides.

9. El hidróxido de sodio

Se encuentra en: limpiadores de hornos y desatascadores. Es extremadamente corrosivo por lo que si toca la piel o entra en los ojos puede causar quemaduras graves. Su inhalación ocasiona un fuerte dolor de garganta que dura varios días.

Añade a esta lista el formaldehído y otros tantos que, aunque no pueden considerarse especialmente peligrosos para las personas, tienen un impacto muy perjudicial en la naturaleza al llegar al agua de ríos y manantiales (como los fosfatos –en detergentes de ropa– o los tensioactivos).

Y lo peor es que las etiquetas no sirven para informarse, las empresas por ley no tienen que revelar absolutamente todos los ingredientes que utilizan y las proporciones. La única manera de que sepas es si contactas directamente a la marca y le preguntas, y muchas veces ni siquiera te lo revelarán ya que no tienen por qué hacerlo de acuerdo a nuestras leyes Mexicanas.

Y finalmente, una razón muy importante por la que tienes que cuestionarte dos veces el producto de limpieza que compras es el empaque en el que viene. El plástico es un material que tarda más de 500 años en descomponerse, y al hacerlo, se convierte en microplásticos que acaban en nuestros océanos e inclusive en nuestra cadena alimenticia. Ya existen varias empresas multinacionales con marcas importantes comprometidas con utilizar sólo plástico reciclado y reducir sus desperdicios. Pero siempre es una mejor alternativa encontrar supermercados donde puedas adquirir todos tus productos de limpieza del hogar a granel.

 

Productos de limpieza naturales

Además de los productos ecológicos que están destacando en un mercado creciente de sustancias no tóxicas, también se hacen protagonistas las soluciones caseras que podemos elaborar en casa sin tener que gastarnos dinero en comprar sustancias tóxicas.

Entre las propuestas más naturales encontramos: el bicarbonato sódico, el vinagre blanco o de manzana, el limón, el bórax y el aceite de coco. Estas soluciones cumplen las mismas funciones que los productos tóxicos, por lo que funcionan para desincrustar, acabar con la cal, desinfectar…

  • El vinagre:sirve para desengrasar, remover manchas, matar bacterias y eliminar la cal.
  • El bicarbonato:acaba con las bacterias, las manchas y el mal olor.
  • El limón:actúa como antioxidante, elimina manchas y aporta un agradable aroma.
  • El bórax:acaba con las plagas, quita el mal olor, destapa desagües, limpia las superficies de acero inoxidable y porcelana, quita las manchas y es un gran producto para dejar todo súper limpio.
  • El aceite de coco:es antibacteriano, antimicótico y antiviral, por lo que acaba con las bacterias y los hongos. Es muy práctico para limpiar y desinfectar.

 

Si quieres dar el paso y cambiar de hábitos, olvídate de los productos con advertencias como “peligroso”, “tóxico”, “corrosivo” o “irritante”, y compra los que son biodegradables y los que no contienen los químicos antes mencionados.

Ahora ya lo sabes, revisa muy bien con qué productos estás limpiando tu casa. Fíjate en los ingredientes y cuestiona a los proveedores por la transparencia de su fórmula. La buena noticia es que hay alternativas de limpiadores naturales que puedes elaborar en casa o sino existen productos de limpieza a granel como los que manejamos en Terra Refill. Recuerda que siempre debes buscar productos que sean buenos para ti, buenos para tu hogar y buenos para el planeta.

 

 

 

 

 

Fuentes:

Cano, Montse. Cuerpo Mente <6 ingredientes tóxicos ocultos en tus productos de limpieza> Junio 2018. https://www.cuerpomente.com/ecologia/medio-ambiente/ingredientes-toxicos-productos-limpieza_2075

 

Los 10 productos de limpieza más tóxicos para tu salud. Abril 2020. https://www.clara.es/hogar/productos-limpieza-peligrosos-toxicos_11790/11

 

Blay Puntas, Iris. 10 productos de limpieza tóxicos que tienes en casa. Julio 2019. https://www.revistainteriores.es/productos-limpieza-toxicos-casa_40440_102.html