Hablemos del Desperdicio de Comida

Imagínate esto: una persona llega al supermercado y comienza a llenar su carrito de distintos alimentos y productos. Seguramente lo hace sin reflexionar mucho en cómo llegaron ahí, cómo fueron producidos, empaquetados –si es el caso– transportados y vendidos. Seguramente tampoco se pondrá a pensar en los que ya se perdieron ni en los que ella misma desperdiciará, mucho menos en las consecuencias ambientales, sociales y económicas que esto provoca.

Las pérdidas de alimentos conducen también al desperdicio de recursos como la tierra, el agua, la energía e insumos, supone emisiones innecesarias de CO2, así como un impacto negativo directo en los ingresos de los agricultores y los consumidores.

Datos Globales:

  • De toda la comida producida para el consumo humano, o un tercio del total, termina en la basura - 1300 millones de toneladas de comida.

  • Una de cada nueve personas en el mundo sufre de hambre.

  • El desperdicio de alimentos es responsable del 8% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

  • El costo total de la pérdida y el desperdicio de comida es de mil millones de dólares - alrededor de 700 mil millones en costos ambientales y unos 900 mil millones en costos sociales.

  • El volumen total de agua que se utiliza cada año para producir los alimentos que se pierden o desperdician (250km3) equivale al caudal anual del río Volga en Rusia, o tres veces el volumen del lago de Ginebra.

  • 1 400 millones de hectáreas –el 28% por ciento de la superficie agrícola del mundo- se usan anualmente para producir alimentos que se pierden o desperdician. 

  • Se requiere una superficie similar a la de China para producir la cantidad de alimentos desperdiciados cada año.

¿Sabías que el 45% de las frutas y vegetales que se cosechan en todo el mundo se desperdician? La cantidad equivale a algo así como 3700 millones de manzanas. También se desperdicia el 30% de los cereales, o 763.000 millones de cajas de pasta, y de los 263 millones de toneladas de carne que se producen mundialmente cada año, se pierde el 20%, el equivalente a 75 millones de vacas.

El desperdicio ocurre en todos los procesos de producción, cultivo, procesado, distribución y consumo. Es decir, tanto los agricultores, como las compañías, los restaurantes, así como los consumidores, tienen responsabilidad en la cantidad exorbitante de comida que se pierde.

Esto ocurre mientras existen 821 millones de personas que padecen de hambre en el mundo. Una de cada nueve personas sufre de inseguridad alimentaria, pero en realidad se producen alimentos más que suficientes para todos.

Las estimaciones indican que la energía desperdiciada durante estas pérdidas y desperdicios de alimentos representaría más del 10% del total de la energía consumida a nivel mundial en la producción de alimentos. A esto habría que sumar la huella ambiental por la generación de emisiones de gases de efecto invernadero y el desperdicio de los recursos naturales utilizados durante su producción. En definitiva, la pérdida de alimentos es uno de los eslabones negros que dificultan la transformación de las cadenas de valor alimentarias en sostenibles.

Datos en México: 

  • El total del desperdicio en México, un país con 53.4 millones de personas en pobreza, alcanza los 20.4 millones de toneladas anuales.

  • El 34% de la producción de alimentos en México son desperdiciados.

  • Esto podría alimentar a 7.5 millones de personas en situación de hambre crónica.

  • Anualmente desperdiciamos de la producción total: 40% de la carne de cerdo, 37% de pescado, 35% de res, 29% de pollo y 28% de tortilla. 

  • Por el desperdicio de comida, se generan casi 37 toneladas de dióxido de carbono (CO2).

  • En términos económicos, el desperdicio de comida le cuesta a nuestro país 491 mil millones de pesos al año (con este dinero se podrían construir 154 estadios de futbol como el de Rayados)

  • Además se pierden 40 billones de metros cúbicos de agua, es decir, que el costo asociado al desperdicio de alimentos en México es de 26 billones de dólares anuales, lo cual representa el 2.5 por ciento del PIB.

¿Entonces qué podemos hacer?

Definitivamente debemos ser más conscientes al momento de comprar comida. Una forma sencilla es comprando alimentos a granel. Es por eso que Terra Refill cuenta con más de 400 alimentos a granel, para que te lleves sólo lo que realmente necesitas y así no desperdicies comida. Hay muchos otros lugares donde podrías comprar a granel. 

Si algo de comida se te va a descomponer, busca cómo donarlo a alguien que sí lo necesite. 

Después infórmate sobre cómo compostar. Que tu desperdicio orgánico sirva para nutrir la tierra y así volver al ciclo de la vida. El compostaje doméstico puede desviar potencialmente hasta 150 kg de residuos de alimentos por hogar al año y que no terminen en el sistema local de tratamiento de basuras.

Como ya viste, el desperdicio de alimentos tiene enormes costos ambientales, sociales y económicos y contribuyen significativamente a las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo - ¿y tú qué vas a hacer al respecto?

Fuentes: Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), Programa Mundial de Alimentos, National Geographic, Consumo Responsable, Forbes, Centro de Estudios para el Desarrollo Rural Sustentable y la Soberanía Alimentaria (CEDRSSA) y El Universal.