Hablemos de la Menstruación Zero Waste

Si eres mujer, cada 28 días (aproximadamente) menstrúas. Las mujeres tenemos el periodo desde aproximadamente los 15-16 años hasta los 40-45 años. ¿Te imaginas la cantidad de toallas, tampones y plástico que produces a lo largo de tu vida fértil? A lo largo de la vida de una mujer, ésta puede llegar a utilizar unos 12,000 tampones o toallas femeninas. Para hacer este cálculo se ha considerado que se utilizan 6 toallas/tampones al día (depende del flujo de cada una), 5 días cada 28 días, 13 veces al año, y de los 14 a los 45 años (totalmente aproximado, también). Hay que tener presente que durante el embarazo (1 ó 2 como media) la menstruación se detiene (9 meses x 2) y que en el caso de mujeres que dan pecho, la regla puede llegar a desaparecer muchos más meses (hasta un año adicional a los nueve meses de embarazo). En todo caso, cada mujer puede llegar a utilizar más de 10,000 tampones y toallas femeninas en toda su vida fértil, que equivale a 6 kilogramos de residuos al año por 1 sola mujer. Según el INEGI en México el 51% de la población somos mujeres (125 millones de mexicanos x 51% = 63.75 millones de Mexicanas) por 6kg de basura menstrual al año = ¡¡¡382.5 millones de kg en un año!!!

Imagínate las toneladas que se crean a nivel mundial de estos residuos que van a parar a la tierra y los océanos. Esta basura termina ensuciando ríos, bosques, playas, océanos y lo peor es que tarda más de 500 años en degradarse, una locura comparado con el corto tiempo que se utilizan, que en promedio es de 5 horas. 

Esta basura además es altamente tóxica tanto para nuestro propio cuerpo y para el medio ambienteya que si nos paramos a leer una etiqueta de dichos productos podemos ver componentes desde: celulosa, polietileno (plástico), papel siliconado, algodón, poliéster, polipropileno (tela plástica), pulpa de papel blanqueada y aromatizantes los cuales están hechos con productos químicos como por ejemplo los siguientes:

  • Cloro: Se utiliza principalmente para blanquear el algodón y es muy tóxico.
  • Dioxinas: Se derivan del proceso de blanqueamiento con cloro. Son altamente tóxicas, disruptores endocrinos (interfieren en nuestro equilibrio hormonal) y cancerígenas. Las dioxinas pueden acumularse en el útero provocando problemas en embarazos y en nuestro sistema inmune. Su presencia en el cuerpo de las mujeres se asocia a enfermedades como la endometriosis, dismenorrea (reglas dolorosas), dolores pélvicos o infertilidad. Es un compuesto muy difícil de eliminar del cuerpo y de la tierra, por lo que resulta altamente contaminante y letal para animales de tamaño reducido.
  • Poliacrilato: Es un compuesto químico capaz de absorber grandes cantidades de líquido. Es la gelatina absorbente de las compresas, y también lo contienen los tampones. Está asociado con el síndrome de shock tóxico (SST).
  • Rayón: Es un tejido sintético. Las fibras artificiales se obtienen a partir de sustancias químicas que se producen a partir de materiales como el petróleo, la madera y el carbón. Surge una fibra muy absorbente que impide, eso sí, que la piel respire. Además, retiene la humedad, lo que puede derivar en un aumento anormal de la flora vaginal que puede dar lugar a infecciones. 
  • Pesticidas y fertilizante químicos: Están presentes en el algodón de cultivos extensivos no ecológicos. Son productos químicos tóxicos para el organismo, la tierra y el agua, son disruptores endocrinos y resultan cancerígenos.
  • Asbesto: El asbesto es un grupo de minerales que se utiliza en tejas, azulejos, baldosas, cemento, productos de papel, embragues de coches, frenos, envases, paquetería, revestimientos, pintura, talco, toallas higiénicas y tampones.  El Departamento de Salud y Servicios Humanos, la Oficina de Protección Ambiental y la Oficina Internacional para la Investigación del Cáncer de los Estados Unidos demostraron que los productos relacionados con el asbesto provocan cáncer. Un estudio hecho en la Universidad de Illinois por Donna C. Booisseau, concluyó que: “La industria del tampón incluye asbesto en sus productos con la intención de hacer sangrar más a las mujeres durante su período menstrual y favorecer así el aumento de consumo de esta mercancía”. O sea que se usan químicos tóxicos como estrategia de mercado.

¿Pero entonces qué solución existe? Afortunadamente ya hay varias alternativas que son sostenibles y amigables con el medio ambiente.

  1. Toallas femeninas de tela reutilizables
  2. Copa Menstrual
  3. Calzones Menstruales

    Hablemos de la Copa Menstrual 

    Si no has utilizado todavía la copa mensutrual, ¡no sé qué estás esperando! Es la mejor invención hecha por el hombre (o más bien dicho mujer) de los últimos años. Ahora se han hecho muy famosas pero en realidad existen desde 1930.  La mayoría están hechas de silicona de grado médico, tienen forma cónica y disponen de un tirador para facilitar su extracción. Este tirador se puede cortar si molesta ya que se puede extraer la copa también desde su base.

    Las ventajas de la copa menstrual son:

    1. Es respetuosa con tu cuerpo: La silicona es un material inerte, duradero e hipoalergénico, perfecto para este tipo de uso. La copa recoge el flujo en vez de absorberlo, así que no reseca las paredes vaginales, protege la flora vaginal y evita las pérdidas. Al contrario que los tampones, las copas menstruales no contienen productos químicos, plásticos, ni agentes blanqueantes, productos agresivos y que pueden alterar el pH de la zona. 
    2. Es higiénica: Usar copa menstrual es la forma más higiénica de llevar tu menstruación. Al ser un material inerte no atrae bacterias, hongos ni suciedad. No genera ningún tipo de olor y es perfecta si sufres de candidiasis, ya que no influye en el crecimiento del hongo. Además es muy fácil de limpiar. Se recomienda esterilizarla con agua hirviendo entre 5 y 10 minutos antes y después del período. Durante la regla, es suficiente aclararla con un poco de agua antes de volverla a introducir. 
    3. Es buena con el medio ambiente: Las copas menstruales son reutilizables hasta unos 10 años. Así que con 1 copa menstrual, puedes llegar a ahorrar entre 2,000 y 3,000 toallas y/o tampones. Si lo multiplicas por el número de mujeres que pueden llegar a hacer este cambio, el ahorro de residuos es enorme. Además, la fabricación de las copas es mucho más limpia que la de compresas y tampones y tiene muchos menos empaques.
    4. Es Cómoda: La copa menstrual no se mueve ni se nota. Aunque al principio su tamaño puede asustar si lo comparamos con un tampón, su forma se adapta totalmente a las paredes vaginales y no notarás que la llevas puesta. Además existen diferentes tallas según tu edad y tu situación personal. Es tan cómoda que podrás hacer deporte con ella, bañarte o realizar cualquier tipo de actividad. Dependiendo de la cantidad de flujo que tengas, la copa puede permanecer hasta 12 horas en la vagina lo que permite olvidarte de la regla durante el día y también durante la noche porque atención ¡puedes dormir con ella! Así que puedes cambiártela sólo dos veces al día si tienes poco flujo o alguna más si tu flujo es abundante, pero siempre aguantará más que un tampón o una compresa.
    5. Ideal para tu cartera: Porque la copa menstrual dura unos 10 años así que la compras una vez y no gastas más en productos para tu regla. Las copas cuestan alrededor de $650. La puedes complementar, si quieres, con pantiprotectores o toallas de tela reutilizables. 

    Como has visto hay muchas alternativas sostenibles ahora para tu mensutruación. Infórmate y haz el cambio que mejor se te acomode. En Terra Refill contamos con toallas de tela reutilizables y copas menstruales para que hagas ese cambio hacia un estilo de vida más zero waste. 


     

    Fuentes: 

    http://gansossalvajes.com

    https://www.ceroresiduo.com/5-ventajas-de-la-copa-menstrual-camino-hacia-una-vida-sin-residuos/